Era el año 1992 o 1993 y un día mi hermano mayor lleva a mi casa una cinta mamalona con un vato siendo golpeado en la cara en primer plano de la portada, se me llena de morbo la cabeza y obviamente ¡lo quiero escuchar y saber qué es eso! Se nota el nombre «Pantera» y de inmediato el chamaco baboso que sostiene el estuche se imagina una banda mexicana de rock noventero, esto por el nombre en español… ¡Error graso! Saco el cassette, lo pongo en el Fisher de mi papá, espero a que la parte transparente termine de pasar por el lector y de repente ¡PUM! ¡MI MENTE EXPLOTA! ese riff de guitarra brutal, el bombo seco y profundo brillando acompañado magistralmente del bajo y la voz aguardientosamente rudísima que corona todo, y lo único en lo que pienso es «Soy el güey más chingón del mundo», porque eso te hace sentir este LP que todo lo puedes, que nadie puede contigo y que eres el más poderoso.

Uno de los pocos discos en la historia que puede presumir que (casi) todos los track son himnos al coraje, a la euforia y hasta al desamor; al metal y lo que éste representa.

Pantera en vivo
FOTO 02: Pantera — la máquina del groove metal

WALK

Canciones como Walk literalmente cambiaron hasta los gustos de la gente que no era habitual a escuchar heavy metal, riffs lentos y repetitivos pero con una armonía en la voz que los sabe acompañar para crear esta casi hipnótica y poderosa rola.

This Love: La definición perfecta de Power Balad y no las payasadas que usan otros para justificar su pop. De manera calmada y lúgubre empieza y te lleva a un matiz de desamor y coraje como dormido para después despertar en uno de los riffs más fuertes y furiosos, de esos que te hacen mover la mata aunque no tengas, que te hacen gritarle al amor fúricamente y para acabar te regresa de nuevo a la calma incómoda con un solo de Darrell épico, terminando con un armónico infinito, o que por lo menos debería serlo.

Fucking Hostile: «One, two, three, four» y se desata el infierno, rápido y sin parar, extático va gritando Anselmo como se nos va provocando a ser cada vez más hostiles hacia las leyes y sociedad y como nadie hace nada para cambiar esa realidad desde hace 30 años. 2:49 de velocidad e ira terminan con un «Fucking Hostiiiiiiiiiiiile» desde unos pulmones casi sin aire pero que dan lo mejor de sí para este final salvajísimo. Tanto que acostumbraron durante mucho tiempo a cerrar sus presentaciones con esta madriza a tus oídos y mente.

Pantera en concierto
FOTO 03: Pantera en su época dorada

Obviamente no podemos dejar atrás Rise, A New Level y la deliciosa By Demons Be Driven, con sus también muy buenas dosis de riffs increíbles y fúricos, matices increíbles desde voces dulces hasta gritos desesperados y llenos de rencor, en definitiva uno de los mejores álbumes para darte cuenta de lo que te puede dar el metal bien ejecutado y honesto en el ámbito técnico, y en el emocional es un grito de rebeldía, protesta e ira.

Considerado por That Metal Show como el LP más brutal de la historia del metal ganándole meritoriamente a Reign in Blood de Slayer demuestra así que es un hito en la historia de la música y esto es en gran medida gracias a los excelentes riffs que Dimebag Darrell (QEPD) crea para la banda: Slides, armónicos, hammers, palm mutes, etc., toda una gama de técnicas y recursos los cuales le dan su sonido característico y único, y tan único que pocos pueden presumir que levemente lo emulan.

De igual manera Philip Anselmo se ha convertido en uno de los mejores frontmans del espectáculo gracias a los altos rangos que posee en la voz y la variedad de matices y timbres que nos regala rola tras rolas, obviamente sus guturales y gritos lo posicionan como una de las voces más representativas, influyentes y duras del metal así como su actitud en el escenario que ayudó a la banda a percibirse más brutal y honesta, y nos lo sigue demostrando en sus múltiples proyectos con los que participa ahora.

Rex Brown podría ser menospreciado como el integrante menos importante de la banda, pero debemos recordar que pocos bajistas pueden ser parte de una banda como la mencionada, ya que los cambios de ritmo y compás que se utilizan en la banda sureña suelen ser muy variados y un buen riff de bajo debe saber integrarse de manera casi perfecta con la guitarra pero sin emularla y debe seguir acompañando el bombo para darle esa profundidad que se necesita para sentir esas ganas de matar a todos.

Vinnie Paul, hermano de Dimebag era la base perfecta para esta Bandota, los cambios de ritmo y velocidad, los accelerandos, los fills recargados de poder, los doble bombo que empiezan en cuartos y de inmediato cambia a dieciseisavos o a octavos o a lo que quieran y siempre con la exactitud necesaria para que no se pierda la dureza de la rola, la potencia y sabor a carnitas que marca a este grupo excepcional.